martes, 15 de abril de 2008

AQUEL ERA YO



Aquel niño era yo. Aquel que miraba con ímpetu y grosería; aquel mismo que te arrebató tu otro niño; aquel a quien le arrebataron su felicidad.
Ese soy yo; el que día a día escribe sus añoranzas y las ganas de vengarse otra vez, porque aunque ya te maté, todavía sigo insatisfecho.
Conozco mi destino: acabaré tirándome por un puente. Igual que hiciste con el cuerpo de mi hermana.Escribo mis últimas palabras sentado en el borde de la muerte. Dentro de unos segundos sólo seré un cuerpo que se precipitaba a la inmortalidad, tras haber sido asesinado por su propia insensatez
Laura Martínez.

8 comentarios:

El caballero de los espejos dijo...

Me gusta mucho.

Es que contrario a lo que mucha gente piensa, la gente se muere varias veces; a veces se le muere el alma o el corazón y es tanto o más trágico que cuando se muere el cuerpo.

Saludos y esas cosas.

Abril dijo...

Espero q solo sea el cuerpo!

muacks

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Genial!!!

difusa dijo...

Preciso, interesante el cambio de punto de vista.

Milagros Sánchez dijo...

Un cambio de perspectiva y de género ¡interesante!
Besos multicolores

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Escribe más.................

Miguel Pazos dijo...

Hay a otros que los mata su insensatez, y no quiera referirme a nadie que ha hecho cierto trasvase...jaja.

Un beso

•°¤*(£AURA)*¤°• dijo...

Que buen post... tiene algo de todos... creo yo! saludos Lau!