jueves, 7 de octubre de 2010

Disculpen mi brusquedad


Descartas.
Cuando no hay nadie a quien follarse, entonces se inventa; y cuando lo inventado no es suficientemente bueno, entonces lloriqueas porque crees que quizás has perdido el apetito sexual y que, por alguna condición absurda y fatalista, buscas y prefieres una buena conversación a un buen polvo.
La ordinariez del amor está sobrevalorado. Por desgracia, el sexo también

3 comentarios:

Javier Noriega Donado dijo...

Joder. Una vez más, me quito el sombrero.
Lo has bordado

Belén dijo...

Y tanto...

Besicos

Enac Clavijo y Viera dijo...

que grande :)