viernes, 30 de enero de 2009

¿Sabes lo que es sentir la plenitud?

¿Sabes lo que es sentir la plenitud? Es algo más que una sonrisa cuando estás contento, es algo más que cualquier sensación que sientas con la brisa de verano. Ni el Sol centellante, ni la plateada Luna, ni cualquier astro del universo que seamos capaz de imaginar es mejor.
Ni la sensación de reír con tus amigos, ni un suspiro de amor, ni al caer exhausto sobre la cama tras haber terminado de practicar el amor. Aunque, claro, la plenitud radica en la combinación de todas estas cosas.
Hoy he olido a jazmín. El coche corría como nunca había corrido, la música al máximo volumen, la ventanilla abierta y entonces la he olido; y he recordado el verano, porque el olor a esa flor por las noches estivales es embriagador; porque una de esas noches- muy adentrada la oscuridad- nos bañamos desnudas en la piscina; porque reíamos a carcajadas y porque no temíamos a la poca claridad del agua.
He recordado un pasado, y después éste me ha llevado a otros.
Aquel día con un helado tumbada encima tuya, o aquella vez cuando me despedí de ti para irme a uno de mis viajes. Aquel día cuando nos encontramos después de casi un año y por todas las manzanas que hemos comido y tirado, y por esas que nos quedan por comer y tirar.
Bailaremos en la calle con la luz de las farolas un día lluvioso en tu país y estaremos cantando bajo las diminutas gotas que caerán a gran velocidad. Pero después viajaremos hasta Nueva York con la canción de Frank Sinatra, y conoceremos gente que se una a nuestro coro. Estrepitoso. Inaudible. Insufrible. (Sabes que nuestras voces nunca han sido melosas)
Hoy he olido a jazmín y he sonreído.
Es Enero todavía, pero sé que queda poco para Junio, con exámenes- y lloros quizás-. Y luego llegará julio. ¿Y qué será de nosotras? El lugar nunca ha importado; todas las fiestas son nimias, no sirven nunca para nada. ¿Por qué? La creamos en cualquier lado, a cualquier hora, con cualquier estupidez; y coleccionamos momentos, y plastificamos esas tardes en las que vemos un atardecer. No, el atardecer es incomparable con nuestras risas- muchas veces carcajadas poco elegantes.
Y aunque no estés aquí, te he recordado. Gracias al jazmín.
Porque comencé con un helado tumbada encima tuya, pero luego terminé pensando en ti. Y por medio, en vosotros.
Y luego, he terminado escribiendo esta gilipollez. Con poca hilo literario, con muchas estupideces por medio y llena de sensaciones que dejé entre línea y línea porque no he sabido describirlas.
Y no ha sido sólo esa reminiscencia. Ha sido la sensación del viento sobre mi piel, y la de abrir bien los ojos y contemplar el cielo azul- con olor a jazmín- y correr como nunca antes había corrido- el coche, claro. Y el chocolate, cuya glucosa me da adrenalina, que luego se multiplica tras una fuerte agitación.- ¡Y vaya agitación!
Batiremos frutas, y haremos batidos. Y los beberemos y le echaremos nata, y azúcar, y los beberemos tras la agitación, y entonces la adrenalina multiplicada se volverá a multiplicar. Por dos, tres, cuatro… o diez veces más.
Y entonces volveremos a correr con el coche, y, desde la ventanilla abierta, volveré a oler el aroma del jazmín impregnado en el viento, y recordaré los helados, y los ocasos con risas, y las mayores locuras cometidas hasta ahora.
Y es que no pido más porque... ¿sabes lo que es sentir la plenitud?

8 comentarios:

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Plenitud es la foto esta en la que sales... besejos

Belén dijo...

Algo recuerdo, si...;)

Besicos

Borja F. Caamaño dijo...

Supongo que la plenitud es todo eso y mucho más.

Respecto a:

"Con poca hilo literario, con muchas estupideces por medio y llena de sensaciones que dejé entre línea y línea porque no he sabido describirlas."

Creo que el hilo literario está ahí, en el momento en que se hilvanan las ideas existe, y has de saber que en muchas ocasiones no es tanto lo que se dice como aquello que se intuye...

... no hay que describirlo todo si se llega a suponer. No es bueno masticar para el lector; sería tratarlo de idiota y, la verdad, a nadie le gusta que le traten de idiota.

Muy bueno.

Un fuerte abrazo desde el Otro Lado

David Carrascosa dijo...

Pleno al quince para entrada. No sólo has sentido la plenitud sino que también la has volcado sobre... el blog (iba a escribir "papel").

Besos. Me alegro de gran estado de ánimo; me lo trasmites!

Achtur dijo...

Da gusto verte así, Laura...
Despues de leer esto y sumado a lo que estoy escuchando ("Someday" de The Strokes), me han dado unas ganas de vivir en la eterna juventud...

Ya hablamos por mail, preciosa =)

Muak ***

ruth dijo...

Y si, he visto que ya has incluido la palabra en tu vocabulario ;)

Lau dijo...

Sí Ruth xD la he incluído. La uso habitualmente ya jajaja.

Y te quiero. Mucho... ok?

daniela dijo...

kiciera encontrar en mi camino una amiga asi, ke me acompane en todas las locuras, atarfdeceres, vivencias profundas, estupideces.... Pero a mi alrededor todas se creen tan maduras y ocupadas k no queda tiempo para volver a ser una misma..... Pero es lindo saber k si existen, esas palabras y esa foto son mi esperanza.... Lindas que sigan diafrutando asi. Yo paciente y ansiosa esperare la mia con gran ilusion... !!! Graciass :)