miércoles, 23 de febrero de 2011

Mamá, no quiero ir al colegio.


Me he hecho amiga del negro que pide dinero en la esquina de la calle.
A la gente le da pena porque es negro, pero él nunca está triste.
A la gente le da pena, y esa conmiseración se les nota en la cara cuando, con un gesto de rechazo, le dicen que no tienen nada de suelto para darle. Él me sonríe, simpático, cuando me ve y me saluda efusivo: “Hooooola siñorita. ¿Cómo estás?” Entonces yo le pregunto por su jornada, y nos despedimos con una palmadita en el hombro. Cuando ya me he alejado unos cuantos metros, me giro y vuelvo a observar cómo la gente agacha sus cabezas cuando él pide limosna. Agachan la cabeza porque sienten culpa y pena, pero él siempre sonríe.


En el metro ocurren muchas cosas a diario: dos chicas se conocen y descubren que son el amor de sus vidas. Alguien se tira a las vías justo cuando el tren llega a la estación. Chaquetas que se quedan pilladas entre las puertas de cierre automático. Gitanas que gritan su conversación en el vagón del tren. Gente que se les queda mirando.
Las gitanas gritan que nosequién es un hijo de la gran puta. “Ojala Dios te castigue y te quedes inválido” dice la madre. “Ojala te se muera tu padre para cagarme en él y en tós tus muertos” Cuando las gitanas se han bajado, la gente, que antes se encontraba callada mirando el suelo, vuelven a levantar las cabezas para comentar la ordinariez, bajeza, vulgaridad y falta de educación de las gitanas. Quizás, el tío del que hablaban fuera de verdad un auténtico patán, pero a él no le han oído gritar en el metro.


He ido a hacer un cursillo de prevención de riesgos laborales para poder repartir unos zumos por el metro a cambio de unos cuantos euros. Cuando he llegado al lugar indicado, me han metido en un cuarto con muchas chicas, todas enfundadas en tacones de vértigo, maquilladas hasta la saciedad y preparadas para regalar zumos con su mejor sonrisa.
La primera página del taco de folios que me han dado era para poner mi nombre, DNI y firma. La siguiente, un pequeño examen tipo test con diez preguntas, y el resto, el temario de prevención de riesgos laborales.
Tiene gracia, porque me he cortado con el folio del examen. ¿Pido ya la baja?

4 comentarios:

Elle dijo...

Laura, me recuerdas? antes solía leerte.. Y he vuelto xd
Espero estés bien, veo que sigues siempre tan productiva!

Belén dijo...

:)

No vayas hija, si no quieres...

Besicos

AdR dijo...

Pídela, pídela. Una señorita no puede ofrecer zumo con una herida en el dedo. Lo prohíbe el Ministerio de Salud...

Lo último que escuché de una gitana en el metro fue lo siguiente (estaba hablando por el móvil, ya sabes, en una de las pocas zonas en que hay cobertura nada más entrar en el vagón):
"Cuuusha, que tengo un doló de estómago que no vea, que ma llevao mi marío ar kentuchi de pollo frito ese y me comío unas alita que estaban mala"

Ea.

Besos de vuelta.

Mashi dijo...

Me gustó mucho tu blog, muy linda la entrada. Te sigo, te espero por el mio, un besito :)