martes, 4 de septiembre de 2012

(Ya nadie escribe cartas de amor)

Todas las cartas de amor son ridículas 





Todas las cartas de amor son
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.


También escribí en mi tiempo cartas de amor,
como las demás,
ridículas.


Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.


Pero, al fin y al cabo,
sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor
sí que son 

ridículas.

Quién me diera en el tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas.


La verdad es que hoy mis recuerdos
de esas cartas de amor
sí que son
ridículos.


Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas.


-Fernando Pessoa (1888-1935)- 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Llora la Bestia



Llora la bestia, por las noches,
a escondidas.
La bruja lo dice mientras derrama
vida
por encima de Changó.

Llora la Bestia, por las noches,
a escondidas.
Sus ojos gigantescos temen al olvido
(o a una talla más de pantalón).
Se corta las garras y afeita el pelaje.
Luego,para parecer una señora,
pellizca sus mejillas.

La bruja lo dice mientras despluma
vida,
y canta con más gente la oración,
complaciente,
que con ella demora sus dólares ahorrados.

Todo cuesta en esta vida:
vacaciones en Varadero,
dar las gracias,
pedir permiso.
Los abrazos,
los sombreros,
limpiar bien los suelos
-del alma-
creer en un castigo.

Llora la Bestia, por las noches,
a escondidas,
y se refugia en su caverna,
sin luz, sin agua, sin gas.
En su oscuridad cuelga espejos para no verse,
como dice la bruja,
para no verse.

Ella,
con su larga nariz y su rugosa verruga,
chuperretea cabezas de Chibos,
y, por todo aquello que sus santos no le dan,
ora.

Mientras,
la Bestia llora, por las noches,
a escondidas.

domingo, 29 de julio de 2012

Hora de.


Hoy día.

Madrugar es de necios 
y fumar de valientes.
Comer es pecado, si no es aire de lo que te
alimentas.
Las noches son frescas y dejan los labios
negros
y la lengua áspera.

Te intento besar y te dejas.

Me gusta ir agarrada del bolsillo de tu pantalón.

El maquillaje siempre fue para la guapa,
y el agua para el rico.

Mi Boli brilla y tu blusa me encanta,
como me encanta cuando esperas levantado a que observe cómo manejas los cigarrillos en tu boca, asomado a la ventana.

Dan y media y suena el cuco.

Hora de _______.

viernes, 27 de julio de 2012

Odio a todos los que aman


LOS QUE SE QUEDAN.

"Los que se quedan" Umberto Boccioni, 1911.















Suerte que te vas.
Y sueño con ello.
Cuando despierto, nada cambia,
aunque me encuentre con tus ojos cerrados y tu mano
agarrada a mi hombro.
No creo en destinos que nos junten, 
ni creo en los
a-dioses.

Así, sólo te dedicaré un mordisco en tu partida,
y esperaré nuestro reencuentro
casual, para seguirte rebatiendo
que el destino es pura
invención.

jueves, 31 de mayo de 2012

Mátala por la mañana



Mátala por la mañana,
la vida no la necesita.


¿Qué hacéis?
¡No os quedéis ahí parados!
Movamos ya el tedio de su sitio,
rompamos todos los jarrones de la casa,
compremos peceras
para dejarlas vacías en lo alto

del armario.


Los malos peces nacen solos
 y te miran complacientes
porque se alimentan de tus parásitos.

Por eso.

Mátala por la mañana,
la vida no la necesita,
y tú tienes que lavarte las manos.

Antes,
no después,


Que el trabajo sucio nunca se limpia

viernes, 25 de mayo de 2012

Vergüenza colgada entre las piernas

Hoy he salvado una vida.

Yo venía con las manos sucias de tocar la calle; con la sombra caída sobre los ojos y la vergüenza colgando de  entre las piernas.
Cuando la vi, -la vida- tirada en el suelo, crucé de largo, esperando que otras manos que no fueran las mías le ayudaran. Pero luego pensé en el karma y me dije que no querría un castigo doble.

Entonces di la vuelta y la observé bien: era pálida y fría. Estática. Dura. Tenía la piel rugosa y vomitaba clemencia. No era una vida desgastada, solo una vida torpe que cayó sobre el desperdicio de la desgracia.
Cuando olió mis manos, dio media vuelta y respiró para coger aliento. Aunque me sentí ofendida, al menos supe que mi deslealtad servía de algo.

Y como hoy he salvado una vida, podré perdonarme haber roto una ilusión.

Y la vergüenza la colgaré de las orejas.

martes, 24 de abril de 2012

Torcido

Hoy soñé que tenía los dientes torcidos,
como la fea dentadura del que siempre me encuentro tirado en el banco
bebiendo de una botella camuflada con una desgastada bolsa de plástico.

Lo único que tienes que saber de mí
es que siempre digo que no me gustan las historias de amor.

Sin embargo me encanta que se tuerzan las cosas en mi vida.