Creeré el ilógico hecho de que esta vez te voy a odiar. No eres más que el inmundo individuo con el que me cruzo mientras estoy caminando, corriendo, riendo, llorando y haciéndole el amor a otro. Me estorbas.
domingo, 10 de octubre de 2010
Pesado
Creeré el ilógico hecho de que esta vez te voy a odiar. No eres más que el inmundo individuo con el que me cruzo mientras estoy caminando, corriendo, riendo, llorando y haciéndole el amor a otro. Me estorbas.
sábado, 9 de octubre de 2010
7/10/2010
Hoy me he maquillado y puesto mis tacones.
Las ganas eran eminentes e inconfundibles: el cuerpo pedía baile.
Y sin ser invitado, el sueño ha irrumpido en el piso, destrozando puertas y jarrones, y amenazándome con dormirme.
Quizás son cosas de los del turno de mañana, o quizás son cosas de la edad y ya me estoy haciendo vieja.
Finalmente, y tras una interminable batalla verbal, la marcha no ha conseguido convencerme, y he gastado barra de labios para nada.
De todas formas, da lo mismo, porque me había puesto pantalones.
Las ganas eran eminentes e inconfundibles: el cuerpo pedía baile.
Y sin ser invitado, el sueño ha irrumpido en el piso, destrozando puertas y jarrones, y amenazándome con dormirme.
Quizás son cosas de los del turno de mañana, o quizás son cosas de la edad y ya me estoy haciendo vieja.
Finalmente, y tras una interminable batalla verbal, la marcha no ha conseguido convencerme, y he gastado barra de labios para nada.
De todas formas, da lo mismo, porque me había puesto pantalones.
viernes, 8 de octubre de 2010
Boarding pass
jueves, 7 de octubre de 2010
Disculpen mi brusquedad
Descartas.
Cuando no hay nadie a quien follarse, entonces se inventa; y cuando lo inventado no es suficientemente bueno, entonces lloriqueas porque crees que quizás has perdido el apetito sexual y que, por alguna condición absurda y fatalista, buscas y prefieres una buena conversación a un buen polvo.
La ordinariez del amor está sobrevalorado. Por desgracia, el sexo también
martes, 5 de octubre de 2010
Teoría de la Información
El ruido crea nuevos sentidos. Puede, por ejemplo, traernos nuevas figuras de santos sobre los que nunca se escribieron.
El ruido nos muestra información errónea, nos desactualiza y en algunas ocasiones nos ofrece jaquecas.
Se dedica a dejar torpes y gansos a los elogios, y a embellecer todo tipo de groserías. Intenta con frecuencia malversar y apropiarse de las palabras y, en ningún momento, tiene la buena intención de marcar su ritmo al compás de un agradable sonido.
Aunque, sin querer, puede salvarnos de realidades y traernos la -bonita- historia que nunca tuvo transcurso.
(Es el ruido de tu silencio el que más disturba)
Ruido (RAE): Ling. En semiología, interferencia que afecta a un proceso de comunicación.
martes, 28 de septiembre de 2010
lunes, 20 de septiembre de 2010
Alguien tenía hambre.
Y di otro bocado.
Parece que el segundo siempre sabe más rico.
Es más contundente, más copioso y más sustancial,
y además juega a enredarnos.
Y enredándonos te huelo desde más cerca,
y me convence para que pruebe tu oreja, tu cuello, tu hombro, pezón y abdomen,
y desenreda así la silenciosa situación del primer mordisco recatado.
Sabes mejor que hueles,
y es recién sacado del horno,
calentito, crujiente, embadurnado con sirope de chocolate y cocinando todo el calor
como más me gustas.
*Ding-dong*
Fui a casa del vecino a pedirle un poco de azúcar
y desenreda así la silenciosa situación del primer mordisco recatado.
Sabes mejor que hueles,
y es recién sacado del horno,
calentito, crujiente, embadurnado con sirope de chocolate y cocinando todo el calor
como más me gustas.
*Ding-dong*
Fui a casa del vecino a pedirle un poco de azúcar
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